¡Ya inicia la temporada de fiestas! Fiesta de la alegría, graduaciones, navidad y fin de año. Cada año generamos toneladas de residuos valorizables durante la época de fiestas de fin de año, los cuáles no reciben una gestión adecuada y terminan depositados en vertederos al aire libre, ríos, playas, lotes abandonados, parques y calles.  Pero, ¿qué podemos hacer para darle un giro sostenible a nuestras celebraciones?

 

1. Disfraces:

¡Sé creativo!

Tenemos a nuestro alcance muchos materiales reutilizables, telas, cartón, envases y objetos que no utilizamos hace mucho, de los que podemos disponer para crear nuestros propios disfraces. Por ejemplo, con una cartulina de cuaderno podés crear un antifaz a tu medida, que podés decorar a tu gusto. Así no solo damos una segunda vida útil a estos residuos, sino que también ahorramos en disfraces costosos que solo vamos a usar una vez.

Guardá algunos elementos que te puedan servir para futuros disfraces. Con una diadema y unos trozos de cartón podés hacer unas orejas de gata, pero a futuro la diadema puede convertirse en la base para una corona o en la forma de sujetar un velo. Recordá dar un tratamiento adecuado a los excedentes de los materiales utilizados para confeccionar el disfraz y para las partes que no puedas reutilizar para futuras fiestas.

 

2. Iluminación:

Dalé un toque de luz a tu fiesta

La mayoría de las fiestas que realizamos son en la noche, lo que nos obliga a recurrir a la iluminación artificial. Siempre que podás, aprovechá los espacios al aire libre y las horas de luz natural. Para las fiestas en la noche, sustituí los bombillos y lámparas de alto consumo por luces led, incluso podés recurrir a generadores de electricidad a partir de energía solar u otras formas de energía renovable.

Siempre podés usar las candelas o velas, para dar un toque especial a tu evento o crear un ambiente específico. Nada más aterrador que una fiesta de Halloween con velas.

3. Decoración:

Aprovechá al máximo lo que ya tenés

Año tras año, invertimos tiempo y dinero en compras de accesorios y decoración para fiestas, como gorros, sombreros, antifaces, collares de colores, entre otros. La mayoría los desechamos luego de un solo uso por falta de espacio para guardar  y recurrimos nuevamente a la compra como la única forma de cambiar la decoración de nuestra fiesta y hacerla más original.

 

¿Qué podés hacer al respecto?

Guardá los accesorios y elementos que sean aprovechables para futuras actividades. No necesitás usar cada año lo mismo, podés darle un nuevo aire personalizando los elementos o cambiando la forma en que los usamos y combinamos. A veces por pereza, desechamos elementos de decoración cómo luces navideñas, por tener un cable medio suelto o quebrado un bombillo, con  la excusa típica que sale más barato comprar una nueva que repararla. Recordá que no es solo un tema económico sino también de consumo responsable.

 

¡Creá tus propios elementos de decoración!

Siempre podés crear tus elementos de cero y no es cierto que sea necesario ser sumamente creativo y tener talento de decorador. Ahora con las nuevas tecnologías solo necesitás googlear “ideas para fiestas ecológicas” y podrás encontrar miles de soluciones y alternativas más sostenibles. Por ejemplo, flores de papel reciclado, cadenetas de papel periódico o confeti de hojas secas. Las posibilidades son ilimitadas, sólo es cuestión de aprovechar al máximo los recursos que tenés a tu disposición.

 

4. Utensilios

Dile No a los plásticos de un solo uso

En una fiesta de graduación, asisten al menos 100 personas entre estudiantes, docentes y familiares, que usaran durante las (máximo) 4 horas de celebración, al menos 1 vaso, 1 plato y 2 cubiertos de plásticos desechables, que esa misma noche se desecharan en un contenedor mixto de residuos. Si sumamos todas fiestas de fin de curso que se realizan entre noviembre y diciembre, tenemos como resultado un gran impacto negativo ambiental y económico.

La clave está en decir siempre que podás “No” a los plásticos de un solo uso. Preferí el cartón, la cerámica y el vidrio sobre los vasos y envases plásticos no valorizables, utilizá cubiertos de metal, madera o bambú o reemplazá todos los artículos desechables, incluyendo servilletas y toallas de papel, por otros que sean biodegradables. Para asegurarte que ese amigo despistado, no utlice más de un vaso durante la fiesta, podés recurrir a trucos como escribir en cada vaso con marcador permanente el nombre de la persona, su apodo o hasta el personaje del que va disfrazado.

 

5. Al día siguiente…

 

Antes de comenzar la fiesta, crea espacios para recopilar los residuos que se van generando, así al día siguiente va a ser más fácil la limpieza y la recolección de los materiales valorizables. Podés distribuir contenedores especiales, cajas o bolsas para depositar cada tipo de material valorizable. De esta forma tus invitados podrán contribuyendo a la organización y recogida posterior a la actividad.

En muchas de nuestras celebraciones, la mayoría de nuestros residuos son orgánicos, es decir comida que desperdiciamos y terminamos desechando. ¿Cómo podemos evitar este desperdicio?

  • Serví porciones razonables de comida, es mejor repetir que dejar restos de comida en el plato.
  • Los alimentos que no se consuman, guardalos y / o refrigeralos a tiempo para poder utilizarlos luego. Muchas veces, dejamos snacks a la interperie hasta el día siguiente y terminan por contaminarse o echarse a perder.
  • Compartí también lo que comés o tomás. Es común, ver al día siguientes varios envases de bebidas a medias. Antes de abrir un envase o empaque preguntá si alguien más quiere y así evitás desperdiciar luego.

Por último, todos los materiales y residuos que quedan después de la fiesta que no pueden ser reutilizados o aprovechados de otra manera, procurá que tengan un tratamiento adecuado entregándolos en un centro de acopio a cambio de ecolones. Así podrás canjearlos luego por productos de limpieza Florex y otros productos del ecoCatálogo, así como reservar una experiencia sostenible para compartir con tus familiares y amigos.